Un nuevo camino hacia la paz israelí-palestina
Cada ronda de diplomacia ha fracasado. Pax Democratica propone algo fundamentalmente diferente: una Asamblea Popular conjunta, elegida democráticamente, que otorgue a ambos pueblos una voz directa en su propia reconciliación.
Los acuerdos de paz con participación de la sociedad civil tienen un 64% menos de probabilidades de fracasar y, cuando las mujeres participan, un 35% más de probabilidades de durar 15 años.
— Investigación cuantitativa sobre la durabilidad de los procesos de paz
Por qué la diplomacia ha fracasado
Desde Oslo hasta Camp David, cada intento de acuerdo negociado ha colapsado. El patrón no es coincidencia: refleja una falla estructural en la forma en que se ha buscado la paz.
Las propuestas de paz generadas por un pequeño círculo de diplomáticos deben pasar por capas concéntricas de aprobación política —gabinete, partido, coalición, parlamento—, y cada etapa introduce nuevas agendas y puntos de veto. El resultado: un proceso controlado por las élites, desconectado de las comunidades a las que finalmente debe convencer.
Bajo ese problema estructural subyace uno más profundo: décadas de trauma colectivo acumulado en ambos bandos. Cualquier acuerdo alcanzado por encima de las cabezas de comunidades traumatizadas —sin abordar ese trauma como parte del proceso— es poco probable que se mantenga. Oslo lo demostró.
Leer el análisis completo →Una Asamblea Popular Conjunta
Pax Democratica aplica ingeniería inversa a lo que los procesos de paz exitosos tienen en común y construye esos elementos en la estructura del proceso mismo desde el primer día.
Elegidos directamente de la sociedad civil —sindicatos, organizaciones cívicas, asociaciones religiosas, grupos artísticos— sin filtros del sistema político. Los delegados representan al pueblo, no a los partidos.
Legitimidad democrática
La autoridad basada en elecciones otorga a la asamblea la posición necesaria para alcanzar soluciones territoriales y de seguridad, no solo para construir puentes. Este no es un foro de diálogo. Es un órgano legítimo con el mandato de resolver el conflicto.
Transparencia total
Sesiones transmitidas en vivo, distribuidas a través de los medios. Ambas comunidades siguen cada paso que dan sus delegados, creando un sentido de propiedad orgánica sobre lo que produzca la asamblea.
Proceso informado sobre el trauma
El trauma colectivo se integra en la agenda, no se ignora. La asamblea crea espacio para que los agravios salgan a la superficie, sean presenciados y comiencen a sanar a través de testimonios compartidos y actos conmemorativos.
Coalición internacional
Una coalición de «Amigos de Pax Democratica» proporciona intermediación y financia toda la operación, cumpliendo el rol de acompañamiento internacional común en cada proceso de paz moderno exitoso.
Supera el estancamiento
La representación de la sociedad civil elimina la necesidad de que Hamás o cualquier facción armada autorice el proceso, disolviendo el actual bloqueo político sobre las conversaciones sustantivas.
Igualdad en todo
Cada delegado recibe el mismo salario, el mismo presupuesto de oficina y los mismos recursos. Igualdad de condiciones desde el primer día, reforzando que ambos pueblos entran en la sala en igualdad de condiciones.
Ha funcionado antes
Los procesos de paz que tuvieron éxito —Irlanda, El Salvador, Colombia— comparten un hilo común: la sociedad civil no fue un mero observador. Estuvo dentro de la sala.
Irlanda
El avance del Acuerdo del Viernes Santo se produjo cuando la Coalición de Mujeres de Irlanda del Norte y una amplia representación de la sociedad civil entraron en las negociaciones, cambiando el marco de la división política hacia la reconciliación y los derechos humanos.
El Salvador
El avance en 1990 se produjo cuando las organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia Católica llevaron los testimonios de los ciudadanos directamente al proceso, haciendo que los abusos de ambos bandos fueran imposibles de ignorar o negar.
Colombia
Las conversaciones de «Paz Total» de 2016 bajo el presidente Santos marcaron un cambio respecto a los esfuerzos diplomáticos exclusivos al invitar a organizaciones de base, comunidades indígenas y colectivos de mujeres —los más afectados por el conflicto— a un foro amplio.
Tú puedes impulsar esta idea
Presiona a las organizaciones de paz a las que tengas acceso. Ístalas a debatir seriamente esta propuesta y a apoyar la creación de una coalición para abogar por ella. Las organizaciones pueden interactuar con gobiernos y órganos políticos: presiona a la Knesset y al Consejo Legislativo Palestino para permitir las elecciones a la asamblea.
Actuar